Volver al blog

5 de abril de 2026

Qué esperar de tu primera sesión

Si nunca has ido a terapia, la primera sesión puede dar respeto. Te cuento cómo es una sesión inicial conmigo, qué llevar preparado y qué no.

Si nunca has ido a terapia, es normal que la primera sesión genere algo de ansiedad. ¿De qué hablo? ¿Tengo que llevar “algo”? ¿Y si no sé explicar bien lo que me pasa? Te lo cuento de forma sencilla.

Antes de la sesión

No necesitas preparar nada. No hace falta llegar con un guion, con tu historia ordenada o con un diagnóstico previo. Si tienes notas o quieres traer algo apuntado, perfecto. Si no, también.

Lo único útil: pensar qué te gustaría que cambiara en tu vida cuando termine este proceso. Aunque sea una idea borrosa.

Durante la sesión

La primera sesión es una sesión exploratoria: la idea no es entrar de lleno a “trabajar” sino conocernos.

  • Te pregunto qué te trae aquí y desde cuándo.
  • Te explico cómo trabajo y qué puedes esperar.
  • Resolvemos las dudas que tengas (frecuencia, precio, duración del proceso).
  • Decidimos juntas si te ves cómoda continuando conmigo.

No es obligatorio seguir. Si tras la sesión sientes que el feeling no es el adecuado, está perfecto buscar a otra profesional. La química terapéutica importa, y mucho.

Después de la sesión

Probablemente salgas con una mezcla de alivio y cansancio. Es habitual. Hablar de lo propio, aunque sea brevemente, mueve cosas.

Qué no es una primera sesión

  • No es un test. No te van a evaluar ni etiquetar.
  • No es un diagnóstico inmediato. Necesitamos tiempo para entender qué pasa.
  • No es una conversación informal. Es un espacio profesional, confidencial y estructurado, pero cálido.

Si llegaste hasta aquí, ya diste un paso importante. Cuando estés lista, agenda. Y si tienes dudas antes, escríbeme.

¿Te ha resonado este artículo?

Si quieres trabajar esto en tu proceso, reserva una sesión exploratoria gratuita.

Agendar sesión